José María se enamora de Rosa. Él obrero ella mucama
La obra inicia cuando María ya está en la casa, la mansión en la que Rosa trabaja.
Está como un fantasma, nadie sabe de su presencia. Son muchas las estrategias que desarrolla para no ser encontrado.
La novela es muy buena, es atrapante. Tiene un lenguaje muy simple, sin artilugios. Como que te lleva al hueso.
El encierro, puede ser una prisión aunque voluntaria, puede ser nuestra mente, nuestra vida que transcurre tratando de que nadie nos vea. Vivir al acecho, con cuidado de cada movimiento.
Cuando una rata pasa a ser tu compañía, cosa que me recuerda a la experiencia de algunos rehenes de la dictadura.
En cuanto a la puesta en escena, simplemente el actor y una escalera que va moviendo, que vemos como de afuera, hasta que vamos entrando en ella, hasta que vemos como una prisión, una cueva.
Tolcachir, llena la escena, nos envuelve en la historia, estremece.
Es la tercera vez que lo veo en escena y esta es sin dudas la mejor, pero siempre un actor de garra, de oficio, de los que nos hacen volver al teatro con todas las ganas.
Comentarios
Publicar un comentario