Reflexiones de una mañana de sábado en el Cabildo De pie aplaudo a los actores y actrices que nos regalaron su arte. De pie aplaudo a Mariana Percovich de quien tengo la mayor admiración por su trabajo. De pie por haber creado esta gran obra colectiva, tal vez performática. Teatro de cercanía, ese que permite mirar a los ojos al artista, ver sus gestos, ver sus lágrimas, escuchar su voz, su coro fusionado con sus voces individuales. Cada uno nos muestra un trozo de nuestra triste historia. Quizás no sea triste el vocablo adecuado. La obra me hace sentir mi no pertenencia a ningún grupo, ninguna etnia. No soy negra, nunca sentí su dolor, su desarraigo, su esclavitud, su desamparo, su miseria. No soy población originaria, no soy charrúa, no puedo reconocerme en Guyunuza, en Tacuabé, en Senaqué o enVaimaca Perú. Nos ocultaron su vida, su rica historia, sus creencias, sus medicinas y alimentos. Nos ocultaron su verdadera lucha. Nos mintieron. Un documento que miente identidad, n...
Somos mujeres grandes, disfrutamos de ver teatro y compartir esas experiencia. Algo que iniciamos en nuestra adolescencia cuando concurrir a una sala de teatro era una expresión de resistencia. Hoy volvemos y como a veces nos olvidamos, vamos a registrar qué vimos, qué nos pareció, qué sentimos