. Una gran novela de Michel Ende. Cuando me enterè que Angie la iba a poner en escena, la felicidad fue absoluta. Le contè a Viki y estuvimos de acuerdo que era la persona adecuada para escenificar esta gran obra. Y lo hizo, como todo lo que hace MARAVILLOSAMENTE BIEN. Entretiene, emociona, da tiempo y espacio para saborear y pensar. Respeta al público como saben hacer siempre. Si conseguís un niño, lo llevàs, si conseguìs mil también, sino, llevas a Carmen que sabe disfrutar como niña y siempre es mejor compartir estas cosas tan lindas.
Somos mujeres grandes, disfrutamos de ver teatro y compartir esas experiencia. Algo que iniciamos en nuestra adolescencia cuando concurrir a una sala de teatro era una expresión de resistencia. Hoy volvemos y como a veces nos olvidamos, vamos a registrar qué vimos, qué nos pareció, qué sentimos